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Descárgate aquí el manifiesto para imprimir y difundir Derecho rebelión_CAS

Derecho de Rebelión Iniciativa para generar un movimiento de desobediencia civil masiva Si nos organizamos podemos ser capaces  de crear y defender espacios libres del control y opresión del poder. Cuando lo consigamos, el Estado no quedará bloqueado inmediatamente, sino que se esforzará en reprimirnos y tumbar nuestro contrapoder para mantenerse como hegemónico. Así, estamos abriendo un espacio en el que las estrategias de acción tendrán que ser muy bien definidas para convertirse en opciones sólidas que incluyan a una parte significativa de la sociedad. En este contexto proponemos la desobediencia civil a las leyes estatales que nos afecten. Como personas individuales, como seres libres, tenemos en la desobediencia civil y en la autogestión de todas las facetas de nuestra vida, dos herramientas fundamentales de acción  política: como pueblo organizado de forma masiva tenemos la responsabilidad de hacer que el entorno en el que vivimos y en el que actuamos, llegue a ser como queremos que sea. Entendemos como desobediencia civil, una acción legítima (aunque al margen de la ley) realizada de manera consciente y comunicada públicamente para poder conseguir una transformación parcial o global de la sociedad. La apuesta por la desobediencia civil es una apuesta para hacer pedagogía a través de la acción, para generar una vía constructiva de visibilizar el conflicto, para comunicar desde el ejemplo y el compromiso personal y colectivo. Se trata de una vía de acción que  nos empodere como personas y que ha tenido importantes precedentes en la historia del último siglo. Una de las estrategias actuales en el marco  de la desobediencia es la iniciativa “Ejerceremos el derecho de rebelión”, puesta en marcha  el pasado mes de septiembre declarando  la falta de legitimidad de las instituciones gestoras del Estado. Mediante el manifiesto que dio origen a esta iniciativa, se facilita el contacto entre personas que se comprometen con la insumisión al Estado y la desobediencia a todas las leyes y  a todas las políticas que consideramos injustas. La organización de la iniciativa se ha gestado de manera asamblearia, fomentando los procesos de construcción colaborativa para facilitar distintas acciones de desobediencia y el acceso a varias herramientas que puedan guiar el proceso. De esta manera, el encuentro periódico en asambleas y el trabajo colaborativo a través de la red ha permitido que numerosas personas de diferentes partes del mundo y en especial personas del Estado español, puedan compartir y trabajar conjuntamente. Somos millones de personas dispuestas a actuar por lo que debemos liberarnos de nuestros miedos e inseguridades, para reconocer públicamente nuestro compromiso y compartir con nuestro entorno la experiencia de dignidad, facilitando la liberación de cada una de nosotras para vivir coherentemente con nuestros ideales.

Desobediencia económica para la autogestión

La propuesta del Derecho de Rebelión no es sólo una propuesta de desobediencia civil coordinada, sino que,  además, es una estrategia de acción que quiere profundizar en una visión del mundo comprometida con la autogestión y la  construcción de alternativas al capitalismo. Por eso ya en el manifiesto llamamos a la resistencia fiscal total al Estado, para  redirigir los impuestos hacia la autogestión fiscal desde las asambleas populares locales, mucho más merecedoras de la soberanía que las instituciones gubernamentales que someten a la población. (pàg 16) Desde derechoderebelion.net se ha coordinado la creación del manual de desobediencia económica que podéis encontrar en:  http://www.derechoderebelion.net/manual y actualmente se está iniciando la creación de oficinas de desobediencia económica, como herramienta de apoyo a iniciativas como la insumisión fiscal, la autoorganización de los deudores, y la insolvencia como forma de acción (pàg 17)

Ejerceremos el derecho de rebelión. 

Súmate al manifiesto de una nueva dignidad rebelde

“Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo la Insurrección es para el pueblo y para cada porción del pueblo, el más sagrado de sus derechos y el más indispensable de sus deberes” (Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano de 1793)  La ya actual constitución española, dictada por el capital internacional y aprobada a espaldas del pueblo, no sólo no nos representa, sino que no la reconocemos como vinculante para nosotras. En su artículo 135.3 dice que “Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta” Con la aprobación sin referéndum de este cambio constitucional, se ha demostrado de manera definitiva que la soberanía popular no controla el estado, el cual ha sido secuestrado por el poder económico. Un gobierno que actúa en beneficio de unos pocos es ilegítimo.  Según el código penal español:  “Son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente para cualquiera de los fines siguientes:  Derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución”  Por ello y dado el carácter precipitado, interesado y antidemocrático de esta reciente reforma constitucional, podemos determinar, que los delincuentes están en el gobierno y las estructuras que los secundan. El derecho a la rebelión, está reconocido desde hace más de dos siglos por el derecho internacional, a través por ejemplo de la “Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano” de 1793. Su función es hacer prevalecer el derecho de rebelarse por el bien común, ante situaciones como la que estamos viviendo. Ante la rebeldía golpista de los de arriba, el derecho de rebelión de las de abajo. Nuestro compromiso es con el bien común y por eso, siguiendo nuestro deber legítimo como ciudadanas, nos declaramos rebeldes a la constitución, insumisos al Estado y desobedientes a toda autoridad que lo represente. Es por ello que nos declaramos ciudadanas de las asambleas populares y de las asambleas de proyectos postcapitalistas en las que participamos. Es de esta manera como ejercemos nuestra soberanía.  Nos comprometemos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para construir un nuevo poder popular que posibilite una nueva sociedad donde las decisiones sean tomadas realmente por el pueblo. Entendemos que tras la gran acumulación de indignación que hemos vivido la mejor forma de recuperar la dignidad, es mediante la rebeldía. Entendemos como dignidad nuestra capacidad de desobedecer leyes injustas y/o contrarias al bienestar de los pueblos. Por todo ello, nos comprometemos con el llamamiento para iniciar y extender una acción de resistencia fiscal total al Estado español y hacia aquellos que lo controlan como acción consecuente para demostrar que no pagaremos “sus deudas”, porque no reconocemos esta constitución. Una desobediencia fiscal que sirva para alimentar la autogestión de las asambleas y desde éstas, dar “prioridad absoluta” a la financiación participativa de los recursos que consideramos realmente públicos.  Puesto que la situación que vivimos en el Estado español, es común a muchos paises del mundo y puesto que los poderes económicos que mandan son globales, animamos a los seres humanos de todo el mundo a afirmar su derecho de rebelión mediante manifiestos como éste. La resistencia fiscal fue una de las estrategias de desobediencia civil que llevó a la India hacia la independencia del Imperio británico; ahora puede ser una estrategia clave para independizarnos a todos del capitalismo global. Ya superamos la fase de indignación, ahora somos ¡Una nueva dignidad rebelde!

Más información www.derechoderebelion.net  Donde puedes adherirte al manifiesto y a las distintas formas de desobediencia civil

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Derecho de Rebelión Iniciativa para generar un movimiento de desobediencia civil masiva

Si nos organizamos podemos ser capaces  de crear y defender espacios libres del control y opresión del poder. Cuando lo consigamos, el Estado no quedará bloqueado inmediatamente, sino que se esforzará en reprimirnos y tumbar nuestro contrapoder para mantenerse como hegemónico. Así, estamos abriendo un espacio en el que las estrategias de acción tendrán que ser muy bien definidas para convertirse en opciones sólidas que incluyan a una parte significativa de la sociedad.

En este contexto proponemos la desobediencia civil a las leyes estatales que nos afecten. Como personas individuales, como seres libres, tenemos en la desobediencia civil y en la autogestión de todas las facetas de nuestra vida, dos herramientas fundamentales de acción  política: como pueblo organizado de forma masiva tenemos la responsabilidad de hacer que el entorno en el que vivimos y en el que actuamos, llegue a ser como queremos que sea. Entendemos como desobediencia civil, una acción legítima (aunque al margen de la ley) realizada de manera consciente y comunicada públicamente para poder conseguir una transformación parcial o global de la sociedad. La apuesta por la desobediencia civil es una apuesta para hacer pedagogía a través de la acción, para generar una vía constructiva de visibilizar el conflicto, para comunicar desde el ejemplo y el compromiso personal y colectivo. Se trata de una vía de acción que  nos empodere como personas y que ha tenido importantes precedentes en la historia del último siglo.

Una de las estrategias actuales en el marco  de la desobediencia es la iniciativa “Ejerceremos el derecho de rebelión”, puesta en marcha  el pasado mes de septiembre declarando  la falta de legitimidad de las instituciones gestoras del Estado. Mediante el manifiesto que dio origen a esta iniciativa, se facilita el contacto entre personas que se comprometen con la insumisión al Estado y la desobediencia a todas las leyes y  a todas las políticas que consideramos injustas. La organización de la iniciativa se ha gestado de manera asamblearia, fomentando los procesos de construcción colaborativa para facilitar distintas acciones de desobediencia y el acceso a varias herramientas que puedan guiar el proceso. De esta manera, el encuentro periódico en asambleas y el trabajo colaborativo a través de la red ha permitido que numerosas personas de diferentes partes del mundo y en especial personas del Estado español, puedan compartir y trabajar conjuntamente. Somos millones de personas dispuestas a actuar por lo que debemos liberarnos de nuestros miedos e inseguridades, para reconocer públicamente nuestro compromiso y compartir con nuestro entorno la experiencia de dignidad, facilitando la liberación de cada una de nosotras para vivir coherentemente con nuestros ideales.

Desobediencia económica para la autogestión La propuesta del Derecho de Rebelión no es sólo una propuesta de desobediencia civil coordinada, sino que,  además, es una estrategia de acción que quiere profundizar en una visión del mundo comprometida con la autogestión y la  construcción de alternativas al capitalismo. Por eso ya en el manifiesto llamamos a la resistencia fiscal total al Estado, para  redirigir los impuestos hacia la autogestión fiscal desde las asambleas populares locales, mucho más merecedoras de la soberanía que las instituciones gubernamentales que someten a la población. (pàg 16) Desde derechoderebelion.net se ha coordinado la creación del manual de desobediencia económica que podéis encontrar en:  http://www.derechoderebelion.net/manual y actualmente se está iniciando la creación de oficinas de desobediencia económica, como herramienta de apoyo a iniciativas como la insumisión fiscal, la autoorganización de los deudores, y la insolvencia como forma de acción (pàg 17)

Ejerceremos el derecho de rebelión. 

Súmate al manifiesto de una nueva dignidad rebelde

“Cuando el gobierno viola los derechos del pueblo la Insurrección es para el pueblo y para cada porción del pueblo, el más sagrado de sus derechos y el más indispensable de sus deberes” (Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano de 1793)  La ya actual constitución española, dictada por el capital internacional y aprobada a espaldas del pueblo, no sólo no nos representa, sino que no la reconocemos como vinculante para nosotras. En su artículo 135.3 dice que “Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta” Con la aprobación sin referéndum de este cambio constitucional, se ha demostrado de manera definitiva que la soberanía popular no controla el estado, el cual ha sido secuestrado por el poder económico. Un gobierno que actúa en beneficio de unos pocos es ilegítimo.  Según el código penal español:  “Son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente para cualquiera de los fines siguientes:  Derogar, suspender o modificar total o parcialmente la Constitución”  Por ello y dado el carácter precipitado, interesado y antidemocrático de esta reciente reforma constitucional, podemos determinar, que los delincuentes están en el gobierno y las estructuras que los secundan. El derecho a la rebelión, está reconocido desde hace más de dos siglos por el derecho internacional, a través por ejemplo de la “Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano” de 1793. Su función es hacer prevalecer el derecho de rebelarse por el bien común, ante situaciones como la que estamos viviendo. Ante la rebeldía golpista de los de arriba, el derecho de rebelión de las de abajo. Nuestro compromiso es con el bien común y por eso, siguiendo nuestro deber legítimo como ciudadanas, nos declaramos rebeldes a la constitución, insumisos al Estado y desobedientes a toda autoridad que lo represente. Es por ello que nos declaramos ciudadanas de las asambleas populares y de las asambleas de proyectos postcapitalistas en las que participamos. Es de esta manera como ejercemos nuestra soberanía.  Nos comprometemos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para construir un nuevo poder popular que posibilite una nueva sociedad donde las decisiones sean tomadas realmente por el pueblo. Entendemos que tras la gran acumulación de indignación que hemos vivido la mejor forma de recuperar la dignidad, es mediante la rebeldía. Entendemos como dignidad nuestra capacidad de desobedecer leyes injustas y/o contrarias al bienestar de los pueblos. Por todo ello, nos comprometemos con el llamamiento para iniciar y extender una acción de resistencia fiscal total al Estado español y hacia aquellos que lo controlan como acción consecuente para demostrar que no pagaremos “sus deudas”, porque no reconocemos esta constitución. Una desobediencia fiscal que sirva para alimentar la autogestión de las asambleas y desde éstas, dar “prioridad absoluta” a la financiación participativa de los recursos que consideramos realmente públicos.  Puesto que la situación que vivimos en el Estado español, es común a muchos paises del mundo y puesto que los poderes económicos que mandan son globales, animamos a los seres humanos de todo el mundo a afirmar su derecho de rebelión mediante manifiestos como éste. La resistencia fiscal fue una de las estrategias de desobediencia civil que llevó a la India hacia la independencia del Imperio británico; ahora puede ser una estrategia clave para independizarnos a todos del capitalismo global. Ya superamos la fase de indignación, ahora somos ¡Una nueva dignidad rebelde!

Más información www.derechoderebelion.net  Donde puedes adherirte al manifiesto y a las distintas formas de desobediencia civil

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